En efecto, el Real Madrid no es responsable del ruido causado en los conciertos. En un auto notificado por la Audiencia Provincial de Madrid, los jueces concluyen «de forma clara y categórica que ni José Ángel Sánchez Periáñez, director general del club y miembro de su Junta Directiva, ni Real Madrid Estadio S. L. son responsables de ilícito penal alguno en relación con los conciertos celebrados en el estadio Santiago Bernabéu».
El club ha emitido un comunicado en el que explica que el auto «concluye igualmente que son las empresas promotoras cesionarias del estadio, en la medida en que son ellas quienes promueven, organizan, desarrollan y ejecutan cada espectáculo, las responsables de velar por el cumplimiento de los límites de decibelios en la transmisión del sonido», añadiendo asimismo que «la mera transgresión de una disposición administrativa general protectora del medio ambiente no determina, por sí sola, la intervención del Derecho Penal».
En el comunicado el Real Madrid muestra su satisfacción por esta resolución judicial, «que confirma el carácter absolutamente infundado e instrumental de la querella presentada por la Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu y otros seis vecinos contra José Ángel Sánchez y Real Madrid Estadio S. L.
En enero, el Juzgado de Instrucción había planteado la apertura de juicio contra el club y contra el administrador único de la sociedad gestora del estadio al apreciar indicios de un presunto delito contra el medio ambiente por los conciertos. Pero tras los recursos presentados por el club, la Audiencia Provincial ha dictaminado ahora que no es así.
A la espera de lo que pueda decir a partir de ahora el Ayuntamiento de la capital, los vecinos afectados insisten en que el auto no implica que se puedan celebrar en cualquier caso conciertos en el Bernabéu, anunciando además que presentarán un recurso contra el mismo. El club, de hecho, sigue trabajando en la insonorización del estadio para poder cumplir con la normativa, pero de momento no está claro si lo logrará o no.
El Real Madrid decidió a finales de 2024 suspender todos los conciertos agendados en el estadio Santiago Bernabéu. En un principio iba a ser solo hasta marzo del año pasado, pero finalmente la decisión se ha prolongado sine die a falta de una solución después de las quejas de los vecinos por los elevados niveles de ruido de dichos recitales.
