Singular Bank, una entidad de banca privada para patrimonios por encima de un millón de euros, tiene colgado el cartel de ‘se vende’ desde hace tiempo y ahora que está en beneficios solo queda que su principal accionista, el fondo de inversión Warburg Pincus, encuentre al comprador ideal. La primera quincena de junio será clave para determinar si la mejor opción para Singular Bank es caer en manos de un competidor, otra entidad financiera que previsiblemente la absorbería y supondría la desaparición de su estilo de hacer banca o, por el contrario, mantiene su independencia incorporando a nuevos socios.
Lo que está claro es la intención del fondo estadounidense Warburg Pincus, el accionista mayoritario de Singular Bank con un 93 %, de vender su participación o, al menos, buena parte de ella, lo que ha vuelto las miradas hacia este banco, uno de los principales operadores independientes de gestión patrimonial en el mercado español.
El equipo directivo de Singular Bank tiene el 7 % restante del capital y, según fuentes financieras próximas al proceso, es el que lidera el proceso para buscar un inversor o inversores que sustituyan a Warburg Pincus, que trasladó su intención de salir del capital.
El «plan A» pasaría por vender al mejor postor Singular Bank, por el que se habrían interesados el holandés ING, con ganas de crecer en banca privada en España, o el italiano Intesa Sanpaolo, al que le serviría de puerta de entrada al país, pero la duda está en si sus ofertas convencerán al vendedor.
La alternativa, explican fuentes cercanas, es que la participación en manos de Warburg Pincus, o buena parte de ella, cayera en manos de distintos fondos de inversión y gestores de fortunas familiares o «family offices», lo que garantizaría la independencia del grupo y evitaría el riesgo de que sus banqueros acabaran saliendo y sus clientes les acompañaran.
Singular Bank se creó sobre la base de Self Bank, entidad que en su día fue propiedad del francés Société Générale. En 2019, Warburg Pincus completó la adquisición de Self Bank a Boursorama, filial de banca digital del grupo Société Générale, y en enero de 2020 la entidad pasó a denominarse Singular Bank. A los mandos del banco como consejero delegado está Javier Marín, que ocupó en su día esa misma responsabilidad en el Banco Santander, cuando aun era presidente Emilio Botín. Singular Bank ha crecido a través de adquisiciones que ha llevado a cabo desde sus inicios.
En 2020 compró el negocio de asesoramiento, intermediación y gestión de carteras de MG Valores y también la gestora Belgarvia Capital; ya en 2021 cerró la operación que le llevó a dar el gran salto, la compra del negocio de banca privada en España del suizo UBS, que fuentes del mercado estimaron que le pudo costar unos 200 millones de euros.
Se convirtió así en el principal operador independiente de gestión patrimonial en el mercado español, con 20.000 millones en activos.
En 2025, antes de lo previsto en su propio plan de negocios, Singular Bank entró en beneficios y ganó 1,67 millones en el conjunto del año, frente a las pérdidas de 7,1 millones en 2024. En 2026, solo en el primer trimestre ganó 1,04 millones.
Actualmente, Singular Bank tiene más de 400 profesionales, 17 oficinas y más de 180 banqueros y agentes financieros que gestionan más de 17.750 millones de euros de patrimonio de clientes.
Singular Bank tiene intención de continuar reforzando sus equipos, especialmente en su red de banqueros, e impulsando las áreas de planificación financiera, patrimonial y fiscal.
