Según la encuesta «HR & Payroll Pulse 2026» de SD Worx, la integración de esta tecnología avanza a un ritmo sin precedentes y transforma las expectativas de los trabajadores, que asumen un modelo donde las personas y las máquinas comparten tareas. Sin embargo, esta rápida transición plantea importantes retos sociales y formativos que las empresas deben abordar de forma inminente.
Sin embargo, la llegada de la IA genera una dualidad de sentimientos entre la plantilla. Por un lado, el uso de estas herramientas se está normalizando y el 35,6% de los profesionales en España afirma utilizar cada vez más la IA en sus tareas diarias. Por otro lado, la incertidumbre sobre el futuro laboral es palpable. El 31,5% de los empleados españoles se muestra preocupado por que la IA haga redundante una parte importante de sus tareas (un temor notablemente superior a la media europea del 25,4%).
A pesar de esta inquietud, los trabajadores confían en su valor diferencial. El 66,2% de los encuestados cree firmemente que sus capacidades humanas únicas no pueden ser reemplazadas por una máquina. El verdadero desafío radica en la capacitación. Sólo el 18,8% de los empleados siente que su organización le ayuda a desarrollar las habilidades necesarias para un futuro impulsado por la IA. Esta cifra evidencia una brecha formativa que podría frenar la adopción tecnológica y aumentar la desmotivación.
Desde la perspectiva corporativa, la apuesta por la tecnología es clara y decidida. Este impulso inversor sitúa a España en la sexta posición del ranking europeo de madurez en Inteligencia Artificial aplicada a los Recursos Humanos, liderado actualmente por Noruega, Irlanda y Reino Unido. Para elaborar esta clasificación, SD Worx ha evaluado seis áreas clave de las organizaciones, abarcando desde la exploración del potencial de la IA y el nivel de inversión, hasta la capacitación de los empleados, la adaptación de los flujos de trabajo, la escalabilidad de las soluciones y la obtención de resultados concretos.
El 50,1% de las empresas en España ya está invirtiendo en IA para apoyar el lugar de trabajo. Lejos de buscar una sustitución total, las compañías apuestan por la sinergia y el 46,2% está rediseñando su modelo operativo de Recursos Humanos para lograr una colaboración óptima entre humanos e IA, mientras que un 44,1% ya está reestructurando los flujos de trabajo con este fin.
Las áreas prioritarias para el desarrollo de la IA dentro de los departamentos de RRHH españoles son el control horario y la asistencia (29,6%), la gestión de nóminas (28,1%) y la elaboración de informes y análisis de datos (26,8%). No obstante, esta transformación tendrá un impacto directo en el volumen y la estructura de las plantillas. El 44,4% de los empleadores españoles espera operar con menos personal en los próximos años debido a la automatización, y un 36,2% reconoce que, en lugar de contratar a más personal, confía cada vez más en la IA para aumentar la productividad.
Los empleados españoles son exigentes. El 63,9% cree que los sistemas de IA deben ser transparentes en su toma de decisiones, mientras un 57,5% confía en que su empresa la utilizará de forma justa. Por su parte, el 47,5% de las empresas afirma contar ya con políticas de gobernanza para garantizar un uso ético y responsable de la IA en los Recursos Humanos.
