De esas dos autonomías, Madrid es la que más recientemente rebasó esa cota, alcanzando los 10.420 euros al cierre de 2025, según la Radiografía del alquiler en Madrid elaborada por el Observatorio del Alquiler. Con este dato solo se sitúa por detrás de Cataluña, que es la región con la morosidad más elevada, con una media de 11.619 euros. El informe advierte de que el incremento de los impagos se está consolidando como uno de los grandes factores de riesgo del mercado residencial madrileño en un contexto marcado por la escasez de oferta, la presión récord de la demanda y el encarecimiento continuado de las rentas. En Cataluña, este problema crece todavía a ritmos que superan el 4% interanual y alcanza volúmenes que superan las siete mensualidades.
La cifra madrileña, por su parte, supone un aumento del 18% respecto a 2024, situando a Madrid como el sexto territorio español donde más crece la morosidad. El Observatorio relaciona directamente este repunte con el deterioro de la capacidad económica de los hogares y con el fuerte esfuerzo financiero que exige actualmente acceder a una vivienda en alquiler en la región. Según el estudio, los madrileños destinan ya el 36% de sus ingresos netos al pago del alquiler, claramente por encima del umbral del 30% recomendado por los expertos. Aunque este porcentaje se redujo ligeramente frente al 38% registrado un año antes, el informe sostiene que no se debe a una mejora de los salarios, sino a que «la capacidad de pago de los ciudadanos está llegando a un punto límite».
De hecho, más de la mitad de los hogares que buscan alquilar en la Comunidad de Madrid se encuentran ya en una situación financiera que podría comprometer el pago de la renta mensual. Concretamente, el 56% de los potenciales inquilinos presenta algún nivel de riesgo de impago, según un informe elaborado por el Departamento de Riesgo de Alquiler Seguro al que ha tenido acceso elEconomista.es. El estudio alerta de que el 25% de los hogares analizados presenta un riesgo «muy alto» de impago. Dentro de ese segmento, un 9% acumula además incidencias en registros de solvencia y ficheros de morosidad, situándose en el nivel más crítico de riesgo.
El incremento de la deuda coincide además con una etapa de máximos históricos en los precios del alquiler. La renta media en Madrid ha pasado de 1.156 euros mensuales en 2019 a 1.606 euros en el primer trimestre de 2026. Esta subida acumulada cercana al 40% en apenas siete años ha terminado tensionando las economías familiares, especialmente en un entorno de salarios que no han evolucionado al mismo ritmo. El informe subraya además que la deuda acumulada equivale ya a entre seis y siete meses de renta media en Madrid. Una situación que, según el Observatorio, incrementa la percepción de riesgo entre los propietarios y condiciona directamente la oferta disponible. La evolución de la morosidad influye directamente en la decisión de mantener o retirar inmuebles del mercado de larga duración», señala el estudio, que apunta a que parte de los propietarios optan por buscar usos alternativos para sus viviendas o mantenerlas vacías ante el temor a impagos.
El Observatorio pone especialmente el foco en el perfil del arrendador en España, donde el 93,4% de los propietarios son particulares y, en muchos casos, pequeños ahorradores que dependen de esa renta para complementar ingresos o su jubilación. La combinación de impagos crecientes, precios récord y falta de oferta está contribuyendo así a reforzar el círculo vicioso del mercado del alquiler madrileño. Mientras la demanda sigue disparada, con 118 interesados compitiendo por cada vivienda en apenas diez días, la oferta continúa lejos de recuperar los niveles previos a la pandemia. El informe concluye que la situación puede agravarse en los próximos años ante el fuerte crecimiento demográfico previsto para la región. Las proyecciones del INE apuntan a que Madrid sumará cerca de 576.000 nuevos hogares hasta 2039, aumentando todavía más la presión sobre un parque residencial ya claramente insuficiente.
De hecho, la escalada de precios en el mercado es tal que la tensión ya no se concentra únicamente en la capital o en los municipios tradicionalmente más exclusivos de la región. Ahora la presión se mueve hacia el sur metropolitano, donde localidades como Getafe, Parla, Móstoles o Leganés se han convertido en los mercados más tensionados de toda la comunidad. El mismo informe sitúa a Getafe como el municipio con mayor presión de demanda de la región, con 133 interesados compitiendo por cada vivienda que sale al mercado en apenas diez días. Le siguen Parla y Móstoles, con 132 candidatos, y Leganés, con 126.
El informe utiliza este indicador para medir el grado de desequilibrio del mercado. Los expertos consideran que un mercado equilibrado debería registrar unos 15 interesados por vivienda, pero Madrid multiplica ya casi por ocho esa referencia. La presión en estos municipios supera incluso a la registrada en la capital, donde el número de interesados por inmueble alcanza los 106. El fenómeno refleja cómo la expulsión progresiva de población desde las zonas más caras está trasladando la tensión hacia municipios periféricos tradicionalmente considerados más asequibles.
El sur de Madrid se ha convertido así en el principal refugio para miles de hogares que ya no pueden asumir los precios de la capital, pero donde la oferta disponible tampoco logra absorber la demanda creciente. Esa presión también está empujando los precios al alza en estas localidades, ya que el precio medio mensual del alquiler en municipios como Móstoles, Leganés, Pinto o Valdemoro ronda ya los 1.130 euros.
