La organización empresarial ha señalado que hay que tener en cuenta que, en el caso de que el conflicto se dilate en el tiempo, «la subida de los precios de la energía y materias primas se trasladaría a otros precios de la cesta de la compra y podrían surgir expectativas de una mayor inflación». Asimismo, ha indicado que las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio, que suponen una reducción de los tipos impositivos aplicados a la electricidad, el gas y los carburantes y combustibles, han contenido el incremento de los precios de los productos energéticos. «Sin las medidas, la inflación general habría sido del 4,4%».
«Desde el 1 de junio la luz y el gas volvieron a su tipo general del 21%. Además, el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) regresó a su nivel habitual del 5,11% (frente al 0,5% anterior), ya que sus precios no se han incrementado por encima del 15% en abril (condición estipulada en el RD), mientras que las reducciones en los carburantes (gasolina y diésel) se mantendrán hasta el 30 de junio».
Y es que, a fecha de hoy, tal y como recuerda CEOE, la circulación de barcos por el estrecho de Ormuz sigue restringida. «Si el conflicto continúa sin resolverse, el impacto podría ser mayor y extenderse al precio de otros bienes».
En su análisis de los datos de mayo, la organización empresarial ha destacado que los precios energéticos registraron cierta ralentización en mayo (5,9%, frente al 6,6% de abril), tasa que se habría elevado hasta el 19,7% sin las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio, que suponen una reducción de los tipos impositivos aplicados a la electricidad, el gas y los carburantes y combustibles.
