La resolución, adoptada este lunes, establece un bloqueo cautelar de 14 días durante el cual las dos compañías no podrán completar la operación. El magistrado considera necesario mantener el statu quo mientras el tribunal analiza si la suspensión debe prolongarse hasta que se resuelva la demanda por presuntas prácticas contrarias a la libre competencia.
La impugnación ha sido presentada por una coalición de doce estados de Estados Unidos, que sostiene que la integración de ambos grupos podría reducir significativamente la competencia en el sector audiovisual y perjudicar tanto a los consumidores como al mercado.
Con esta decisión, Paramount y Warner deberán aplazar el cierre de la operación al menos durante las próximas dos semanas, a la espera de que el tribunal determine si mantiene el bloqueo cautelar mientras continúa la tramitación del proceso judicial.
La resolución supone un nuevo obstáculo para una operación de enorme relevancia estratégica para ambas compañías y reaviva el debate sobre el creciente escrutinio de las autoridades estadounidenses hacia las grandes concentraciones empresariales en los sectores de los medios de comunicación y el entretenimiento.

