La compra permitiría al banco reforzar una actividad estratégica por sus mayores márgenes y elevar su cuota en este mercado desde el 19,5% hasta cerca del 30%.
La entidad considera prioritaria la financiación al consumo dentro de su plan estratégico 2025-2027. Aunque esta actividad ya crece con fuerza y suma 24.500 millones de euros en crédito, representa solo el 6% de su cartera total. El objetivo es acelerar su expansión mediante nuevas alianzas y una mayor presencia en segmentos rentables.
Cetelem aportaría una cartera superior a 11.700 millones de euros y millones de clientes, además de una sólida posición en la financiación en el punto de venta. La firma está presente en más de 10.000 comercios y 2.000 concesionarios, y mantiene acuerdos con marcas como Volvo, Hyundai, Land Rover, Smart, Polestar y Geely.
En los últimos años, Cetelem también ha reforzado su negocio de banca digital mediante cuentas, depósitos y tarjetas, además de incorporar clientes procedentes de Orange Bank. Asimismo, mantiene alianzas estratégicas con operadores de telecomunicaciones y una sociedad conjunta con Cajamar para desarrollar el negocio de financiación al consumo.
La operación permitiría a CaixaBank ganar escala de forma inmediata en uno de los negocios con mayor potencial de crecimiento dentro de la banca minorista.
