Así se expresaba en una entrevista en el programa Mañaneros, la primera que ofrece tras comparecer ante el magistrado y también después de que Julio Martínez Martínez le señalara por ese rescate en el que Zapatero ha insistido en que «no es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate a Plus Ultra».
En varias ocasiones ha señalado que su actividad profesional como consultor «ha respetado siempre la estricta legalidad», y ha defendido «con convicción absoluta» su inocencia. «Se va a acreditar porque nadie va a poder decir que hice ninguna sola influencia ni que hablé con nadie del Gobierno o la SEPI», ha matizado.
A lo largo de su entrevista, Rodríguez Zapatero ha insistido en su derecho a la presunción de inocencia y ha pedido que no se hagan «juicios paralelos». Ha reafirmado su «colaboración con la justicia» para defenderse: «Todo mi respeto al juez, a la UDEF, y pero es un proceso contradictorio y voy a defender mi inocencia absoluta porque tengo pleno convencimiento en ella». A la pregunta de porqué ha tardado 65 días (desde que se produjo el registro de su despacho hasta este jueves) en dar explicaciones, el expresidente ha respondido que «tiene que ver con el proceso judicial y mi derecho a la defensa»: «Sigo ese criterio desde el primer día», ha repetido, «colaborar con la justicia y no hacer declaraciones que interfieran en el proceso».
«No voy a entrar en la estrategia de defensa de Julio Martínez»
En su entrevista en RTVE, el expresidente del Gobierno ha señalado que «quien insinúa, quien acusa, tiene que probarlo». Y además, «asumir la responsabilidad» si los hechos no son ciertos.
Respecto a las declaraciones de Julio Martínez Martínez, Zapatero ha dicho que «es una amistad de hace años» de la que no va a renegar: «No va con mi código de conducta renegar de que he tenido una amistad dilatada en el tiempo». Y ha insistido, en varias ocasiones, en que «No voy a entrar en la estrategia de defensa de Julio Martínez».
Señala que las joyas son una «cortesía personal» de un país que no desvela; es mas , ha señalado que «es un regalo de cortesía personal de hace muchos años» de un país que no ha desvelado. Zapatero ha insistido en que quiere ser «prudente», porque quiere ofrecer estas explicaciones «ante la justicia».
«Ni tenían uso, ni destino, ni hemos pensado en ellas», ha insistido el presidente, que ha asegurado que su valor «será sometido a contradicción».
A quienes le han pedido que devuelva esas joyas, el expresidente ha respondido: «No las tengo, están incautadas y por tanto esperemos a que se sustancie el procedimiento». «Me producen una alergia profunda», ha añadido.
Zapatero defiende a sus hijas: «Van a presentar todos sus trabajos»
El expresidente del Gobierno ha negado que la empresa de sus hijas, Whatthefav, se utilizara para canalizar fondos, y ha instado a Julio Martínez a «revisar sus cifras», cuando dice que cobraron por trabajos que no llegaran a realizar.
Whatthefav, ha dicho «tiene que hablar por sí misma» y durante el procedimiento judicial, ha asegurado, sus hijas «van a presentar todos sus trabajos, sus tareas y sus contratos».
«Lo que faltaba es que yo intentara que mis hijas fueran testaferros», ha ironizado, frente a las acusaciones lanzadas en torno a su familia.
El expresidente del Gobierno ha lamentado la filtración de sus agendas de dos años, así como las conversaciones privadas con su secretaria, Gertrudis Alcázar, a la que ha calificado de «trabajadora ejemplar». «730 días, 600 actividades, 150 personas afectadas», ha dicho, aludiendo al contenido de sus dietarios, además de los chats con Alcázar sobre «cuestiones de la intimidad muchas veces, de la salud, de las claves de dispositivos, de cómo está mi padre… En fin, creo que esto no ha pasado nunca», ha insistido.
Rodríguez Zapatero insiste en que no solo se ha visto afectado su «derecho a la privacidad» con una filtración que además «ha tenido impacto en terceros», «los derechos fundamentales», que están «hiper protegidos» en la Constitución y son «el núcleo fundacional del Estado de Derecho».
«Deberíamos hacer una reflexión de cómo son los procesos», ha pedido el expresidente: «A ningún investigado», ha dicho, se le ha examinado «la agenda de dos años, sin tener relación con lo que se está investigando».
José Luis Rodríguez Zapatero, que ha reconocido sentirse «preocupado» por todo lo sucedido, ha hablado también del apoyo recibido desde las filas socialistas y también de Pedro Sánchez. «He recibido muchas muestras de apoyo y cariño», para las que ha reiterado su «agradecimiento», pero a quienes han expresado ese apoyo les ha pedido «no lo hagan por fe ni por cariño, que lo hagan por el convencimiento de los hechos».
«Todos saben lo que yo quiero al Partido Socialista, lo llevo en la sangre. Sufro mucho pensando que el PSOE pueda sufrir», ha expresado Zapatero, que a una pregunta sobre las afirmaciones del también expresidente Felipe González, que dijo que no le veía «capaz» de montar una sociedad off shore, ha ironizado: «El sabrá de eso quizá. Yo desde luego no sé». «Por eso -ha continuado- le doy la razón. Nunca he pensado en una off shore, nunca he mirado lo que es una ‘offshore’, y por tanto, efectivamente, no puedo hacer un ‘offshore'».
El expresidente Zapatero, que ha dicho ser «muy consciente» de lo que su figura representa, ha respondido a las críticas vertidas por la oposición insistiendo en que «hasta que no hay una sentencia firma aquí no delinque nadie».
«Es el ABC del Estado de Derecho», se ha reafirmado, molesto por las afirmaciones de Alberto Núñez Feijóo, que dijo que el Gobierno le había permitido delinquir: «Él es un representante público y debe tener respeto a la presunción de inocencia extraprocesal que muy bien ha definido el Tribunal de Estrasburgo, por cierto, de derechos humanos». «Y pretende ser presidente de Gobierno», ha añadido, en relación con el jefe de la oposición.
En su comparecencia ante el juez Calama, en la que Rodríguez Zapatero insistió en su inocencia, se produjo minutos antes de que el expresidente lanzara un comunicado en el que defendió su honradez, dijo que se le acusaba de «delitos muy graves que no he cometido» y pidió confianza: «La verdad se abrirá paso y devolveré la confianza a quien ahora duda», concluía.
