Sánchez considera que la respuesta ha sido «asimétrica» y critica que algunos países hayan atacado a España e incluso planteado su exclusión temporal del espacio Schengen, una postura que atribuye a «prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos». No obstante, destaca que la mayoría de los Estados miembros han respaldado a España ante la llegada inesperada de 50.000 personas.
En la misiva, el presidente defiende que dichas críticas son contrarias al derecho europeo, al derecho humanitario y al principio de solidaridad comunitaria. Además, subraya que Ceuta no pertenece al espacio Schengen, que la práctica totalidad de los migrantes ha sido retornada y que España cuenta con una de las fronteras exteriores más seguras de la Unión, según Frontex.
Sánchez también señala que las entradas irregulares por la frontera sur española han sido inferiores a las registradas en Italia durante los últimos años y califica de «egoísta», «polarizadora» e «ilegal» la reacción de algunos gobiernos, entre ellos el italiano tras anunciar el cierre de fronteras con España.
Ante esta situación, ha solicitado a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE la convocatoria urgente de una reunión de ministros del Interior para coordinar una respuesta común y reafirmar que la protección de las fronteras exteriores es una responsabilidad compartida.
Por último, pide a Von der Leyen liderazgo para asegurar una actuación europea rápida y coordinada, y reivindica la política migratoria española, que, según afirma, ha reducido las llegadas irregulares y ha permitido a España colaborar con otros socios europeos en anteriores crisis migratorias.
