El presidente del Gobierno evitó contestar y centró su intervención en defender la imagen internacional de España.
Sánchez aseguró que el país goza de reconocimiento económico y reputacional, citando informes de inversión, agencias de calificación y estudios de percepción exterior. Mientras tanto, la oposición reprochó al Ejecutivo no dar explicaciones sobre una crisis que mantiene a cientos de inmigrantes en Ceuta semanas después de su llegada.
Feijóo insistió en que Marruecos ha manifestado su disposición a aceptar el retorno de quienes entraron ilegalmente y preguntó por qué siguen en la ciudad autónoma. Sánchez respondió acusando al PP de intentar «cronificar» el problema y de obstaculizar su resolución, defendiendo además la gestión del Gobierno y el respaldo de las instituciones europeas.
En su réplica final, el líder popular calificó de «vergüenza» el silencio del presidente y le reclamó que utilice todos los recursos legales, económicos y diplomáticos para resolver la situación. Sánchez volvió a desviar el foco hacia otros asuntos y cerró el debate con un duro ataque al Tribunal Supremo por la suspensión del voto de ciudadanos afectados por la conocida como Ley de Nietos.
