Dos de esos encuentros tuvieron lugar meses antes de que se ordenara la detención de varios exdirectivos de la aerolínea.
Las agendas intervenidas en el despacho del expresidente reflejan numerosos contactos con miembros del Gobierno, incluido Pedro Sánchez, aunque destacan especialmente los mantenidos con Bolaños a medida que avanzaban las diligencias judiciales. Posteriormente, Zapatero acabaría siendo imputado por un presunto delito de tráfico de influencias.
La investigación sobre Plus Ultra se reactivó a finales de 2024 tras una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción basada en información remitida desde Francia y Suiza sobre presuntos movimientos financieros vinculados a empresarios venezolanos relacionados con la compañía, beneficiaria de un rescate público de 53 millones de euros.
Entre los encuentros registrados figuran una reunión en abril en la que también habría participado Santos Cerdán, un almuerzo en junio y una videoconferencia en agosto. Posteriormente se celebraron nuevos encuentros en septiembre y octubre, cuando la investigación ya se encontraba avanzada.
La UDEF señala que el contenido de esas reuniones sigue siendo objeto de investigación. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama imputó a Zapatero en mayo al apreciar indicios de una supuesta red de tráfico de influencias orientada a obtener beneficios económicos mediante gestiones ante la Administración, principalmente relacionadas con Plus Ultra.
Paralelamente, el magistrado ha ordenado a la UDEF un análisis exhaustivo de la evolución accionarial de la aerolínea, atendiendo a los cambios registrados desde 2017 con la entrada de inversores venezolanos. La Fiscalía considera relevante determinar cómo evolucionó la propiedad de la compañía y su financiación, especialmente en relación con la solicitud de ayudas públicas.
La investigación continúa centrada tanto en los posibles vínculos de influencia como en la estructura societaria y financiera de Plus Ultra.

