La actualidad sigue su curso y algunos problemas incluso se enquistas, no así otros que parece encuentra la salida:
Conflicto entre Estados Unidos e Irán: «En Lazard seguimos sin prever que el conflicto regrese a los niveles de hostilidad de marzo, aunque el riesgo para el suministro energético mundial continúa siendo elevado. Tres factores explican por qué una escalada resulta poco probable. El primero es el desgaste significativo del arsenal de interceptores defensivos estadounidenses. El segundo, la mayor fragilidad de los mercados energéticos globales. El tercero, la proximidad de las elecciones de mitad de mandato. Ahora bien, si el conflicto se recrudeciera de forma sustancial, me preocupa que el Brent pudiera superar con creces su máximo de 2026. Los productos refinados registrarían alzas todavía mayores, dado el éxito de los ataques ucranianos contra las refinerías rusas.»
FOMC: «Desde la etapa de Paul Volcker se ha dado por descontado que los presidentes de la Reserva Federal actúan al margen de cualquier influencia política. Kevin Warsh, en cambio, inicia su mandato bajo la sombra de una duda, la de si responderá únicamente a la lógica económica. Por desgracia para él, el contexto apunta a un endurecimiento de la política monetaria. Hay pleno empleo y más de cinco años de inflación elevada. Con todo, los argumentos a favor de subir los tipos no son concluyentes y, a día de hoy, yo diría que una subida no parece necesaria. El problema es otro. Cada mes en que la inflación se mantenga muy por encima del 2% sin respuesta de la política monetaria podrá leerse como una señal de menor independencia que en el pasado, con consecuencias negativas para el dólar y para los costes de financiación del Gobierno estadounidense, las empresas y los consumidores.»
PIB de Estados Unidos: «Todo apunta a que el crecimiento del PIB estadounidense volverá a alcanzar el 2% en el conjunto del año, pese a que el dato del segundo trimestre de 2026 haya quedado por debajo de lo esperado. La creación de empleo ha mejorado notablemente en el primer semestre, el desempleo es bajo y los mensajes de las compañías sobre sus beneficios han sido optimistas. Mi principal inquietud es hasta qué punto ese crecimiento depende, directa e indirectamente, del auge de la inversión en capital ligada a la inteligencia artificial. Dicho esto, al menos para lo que queda de 2026, las perspectivas de crecimiento se mantienen sólidas.»
PIB de la zona euro: «La guerra con Irán ha penalizado las previsiones de crecimiento de la zona euro más que las de cualquier otra gran economía desarrollada este año. Aun así, mantengo una visión optimista y creo que el PIB de la región se acelerará de cara a 2027, impulsado por el mayor gasto en infraestructuras y defensa. Mientras la guerra continúe, la inflación de la zona euro seguirá expuesta a la volatilidad de los precios energéticos. Sin embargo, hay pocos indicios de contagio de la energía al resto de la economía, lo que me da confianza en que la inflación remitirá en 2027.»
Informe de empleo de Estados Unidos: «Este viernes se publica el informe sobre la situación del empleo estadounidense. El consenso espera una creación de 88.000 puestos no agrícolas en julio y una tasa de paro estable en el 4,2%. En lo que va de 2026, el empleo no agrícola ha crecido a un ritmo medio de 92.000 puestos al mes, frente a apenas 10.000 en 2025. Se prevé que los ingresos medios por hora hayan avanzado un 3,5% interanual en julio, el mismo ritmo que el mes anterior.”
