Un envejecimiento contra el que ya han clamado en reiteradas ocasiones patronales como Ganvam y que este mismo jueves Anfac ha recordado en su informe sobre la situación del parque (2025). De los 26,7 millones de turismos que circularon por las vías nacionales el año pasado, el 12,9 llegó a superar el quindenio, mientras dos de cada tres ya ‘celebraron’ su décimo cumpleaños, lo que volvió a poner de manifiesto la necesidad de renovación en un país donde el parque se mueve a dos velocidades bien diferentes.
Tal y como han manifestado estas agrupaciones de vendedores o fabricantes, el cambio de vehículo es primordial. No solo para la descarbonización, sino para mejorar la seguridad en las carreteras, de la mano de los nuevos sistemas de seguridad ADAS, o una disminución de las emisiones que desde Bruselas llevan años pidiendo a gritos. Poco a poco se está logrando a un ritmo que crece paulatinamente, aunque los vehículos de energía verde apenas representan 2,4% de todos los vehículos. Sin embargo, las diferencias entre comunidades autónomas continúan siendo muy significativas, con tan solo cuatro por debajo de la media nacional.
Factores como el mayor dinamismo del mercado o una renovación impulsada por las zonas de bajas emisiones y la necesidad de acceso a las grandes urbes han hecho de la capital la zona donde, con diferencia, los coches son más nuevos, con 11,3 años de media. Le siguen, aunque con mucha diferencia, la Comunidad Valenciana (14,1 años), Cataluña (14,2) o Baleares (14,3), las únicas con el ‘privilegio’ de situarse por debajo del resto del país.
Una diferencia muy notable que se acentúa de la mano de cifras como las de Ceuta y Melilla. Ambas ciudades autónomas tienen la mayor media de edad de todo el país, que asciende hasta los 17,9 años. Le siguen, aunque no de cerca, otros territorios, como Castilla y León, con 16,9; Galicia, con 16,7; Extremadura, con 16,6; o Asturias, con 16,4, lo que denota la menor renovación en algunas zonas pertenecientes a la España vaciada, donde las normativas de CO2 todavía no presionan con tanta fuerza como en las grandes ciudades.
No es el único indicador que apunta al problema que sufre el automóvil español. Al igual que son muchos los vehículos de más de 15 años, también son especialmente numerosos los que ya rebasan la década. Tal y como muestran los datos publicados por la patronal, en ocho comunidades autónomas el 70% de los turismos superan esta cifra, lo que pone de manifiesto que la antigüedad del parque español es progresiva y afecta de manera estructural. Por contra, tanto Madrid, como Baleares, Cataluña, Canarias o la Comunidad Valenciana mantienen esta tasa por debajo del 50%, siendo las únicas que muestran brotes verdes de renovación.
Un cambio de tendencia que llega poco a poco de la mano de los vehículos electrificados (100% eléctricos e híbridos enchufables), aunque a un ritmo que todavía parece no ser suficiente. De los más de 31,7 millones de vehículos (turismos, comerciales, industriales y buses), 746.367 ya eran enchufables. Un porcentaje que se incrementó un 51% respecto al año anterior, pero que en términos anuales ‘solamente’ creció ocho décimas, hasta alcanzar una cuota del 2,4%.
En este aspecto, las diferencias territoriales también son más que notables, tal y como refleja el mismo documento. La capital sigue siendo el máximo exponente del cambio, con 4 de cada 10 vehículos impulsados por energía verde y una cuota que asciende hasta el 5,7%, por encima de la media nacional. Muy por detrás, sin embargo, están también Cataluña (2,5%) o Baleares (2,3%), otras de las dos regiones con mayor penetración. Sin embargo, a la cola aparecen Ceuta y Melilla, las peores situadas, con tan solo un 0,6% de sus coches electrificados, seguidas de Extremadura (0,8).
