Agroseguro advierte de que el récord podría superarse si continúan las altas temperaturas y se producen nuevos fuegos antes de que termine el verano.
Más del 90% de la superficie afectada corresponde a cultivos herbáceos, especialmente cereal de invierno, aunque también se han registrado daños en girasol, leguminosas, frutos secos, olivar, viñedo, frutales y cítricos. Los siniestros se reparten por 41 provincias, con especial incidencia en Sevilla, Huesca, Córdoba y Lleida.
En los últimos diez años, los incendios han afectado a más de 116.500 hectáreas agrícolas y han generado indemnizaciones superiores a 22,6 millones de euros. Solo en 2025, las compensaciones alcanzaron los 4,79 millones.
Agroseguro recuerda que los daños provocados por el fuego están cubiertos por las pólizas agrarias, tanto en cultivos como en explotaciones ganaderas. La entidad recomienda esperar a que los incendios estén extinguidos y las autoridades permitan el acceso a las fincas antes de tramitar los partes de siniestro.
El director técnico de Agroseguro, Novoa, destaca que la incidencia de los incendios sobre agricultores y ganaderos ha aumentado en las dos últimas campañas y subraya que el seguro agrario es una herramienta clave para recuperar la actividad.
Las organizaciones agrarias relacionan esta situación con la falta de gestión forestal y el retroceso de la ganadería extensiva, que contribuía a reducir la acumulación de vegetación. Tanto Asaja como Unión de Uniones reclaman más inversión en prevención, una mejor gestión de los montes y medidas de apoyo al sector ganadero para reducir el riesgo de grandes incendios.
