Las proyecciones del INE indican que entre 2030 y 2050 la población en edad de trabajar se reducirá en cerca de 1,8 millones de personas, hasta los 31,6 millones, mientras que los mayores de 64 años aumentarán en 4,8 millones. La caída de la natalidad explica gran parte de este desequilibrio, ya que cada vez llegan menos jóvenes al mercado laboral.
Este escenario plantea dificultades para cubrir vacantes, preservar el conocimiento empresarial y sostener los sistemas de protección social. Por ello, los expertos señalan que la inclusión laboral y el aprovechamiento del talento disponible serán claves para mantener la actividad económica.
La Fundación Adecco apuesta por reforzar la formación, la actualización profesional y la empleabilidad del talento sénior, además de eliminar los prejuicios que dificultan su acceso al empleo. También destaca la necesidad de reducir el desajuste entre las competencias de los trabajadores y las demandas reales del mercado mediante programas de formación continua.
El informe subraya igualmente la importancia de integrar a colectivos infrarrepresentados, como personas con discapacidad o mujeres en situación de vulnerabilidad, y desarrollar políticas migratorias ordenadas que ayuden a cubrir las necesidades del tejido productivo.
La falta de relevo generacional es especialmente visible en sectores como la construcción, donde más de la mitad de los 1,5 millones de trabajadores supera los 45 años. Para afrontar este reto, la patronal SEOPAN impulsa programas de Formación Profesional adaptados a las necesidades del sector y orientados a atraer nuevos profesionales.
