La operación, de carácter amistoso, convierte a BPCE en un accionista de referencia con vocación de permanencia, aunque ha descartado elevar su participación por encima del 9,9%.
Como parte del acuerdo, el segundo grupo bancario de Francia y cuarto de la eurozona por fondos propios buscará incorporarse al Consejo de Administración de Sabadell, para lo que iniciará los trámites necesarios ante las autoridades supervisoras españolas y europeas.
Más allá de la inversión accionarial, ambas entidades han anunciado conversaciones para desarrollar una cooperación estratégica en áreas como banca corporativa y de inversión, financiación al consumo, leasing y negocio internacional. El objetivo es aprovechar las capacidades de BPCE para impulsar el crecimiento de Sabadell y generar valor conjunto.
El presidente de Banco Sabadell, Oliu, ha destacado que la entrada del grupo francés supone un respaldo a la estrategia independiente de la entidad y refuerza la estabilidad de su accionariado. Por su parte, el consejero delegado, Armengol, considera que BPCE aporta experiencia, visión de largo plazo y capacidad para aprovechar nuevas oportunidades de mercado.
BPCE cuenta con 36 millones de clientes y 110.000 empleados, y desarrolla su actividad a través de marcas como Banque Populaire, Caisse d’Epargne, Natixis, Oney y novobanco en Portugal. Banco Sabadell, por su parte, mantiene una posición destacada en el mercado español, especialmente en la financiación de pequeñas y medianas empresas.

