Según cálculos de UPTA, un autónomo sin empleados y con un local alquilado debe afrontar unos 2.980 euros mensuales en gastos fijos, lo que equivale a unos 125 euros al día solo para sostener la actividad.
El alquiler representa la principal carga, con una media cercana a los 1.500 euros al mes. A ello se suman unos 300 euros de cotización al RETA, alrededor de 250 euros en suministro eléctrico y otros 830 euros destinados a gestoría, comunicaciones, seguros, servicios bancarios y digitales, mantenimiento, limpieza, seguridad y tasas.
Esta estructura de costes está poniendo contra las cuerdas a muchos pequeños negocios, que ven cada vez más complicado cubrir gastos y mantener la rentabilidad, acelerando el riesgo de desaparición de buena parte del comercio tradicional.

