El saldo equivalente al 2,3% del PIB se situó por debajo del registrado en 2025 y de la media de los últimos años, afectado por el deterioro del comercio de bienes y servicios no turísticos en un contexto de mayores precios energéticos.
La capacidad de financiación acumulada en los doce meses hasta junio alcanzó el 3,3% del PIB (57.600 millones de euros), por debajo del 4,1% registrado un año antes, aunque todavía superior a los niveles previos a la pandemia.
El turismo siguió siendo el principal apoyo del sector exterior, con un superávit del 4,1% del PIB y unos ingresos de 108.300 millones de euros. En contraste, el saldo de bienes y servicios no turísticos empeoró hasta el -0,6% del PIB, mientras que el déficit de rentas aumentó al -1,2%.
Por su parte, la cuenta de capital se mantuvo en niveles elevados gracias a los fondos europeos Next Generation EU. Además, la cuenta financiera mejoró hasta el 4,4% del PIB, impulsada por la recuperación de la inversión de cartera y la solidez de los flujos de inversión directa.
