La energía registró la mayor subida anual, del 14,3%, frente al 10,3% de julio. En cambio, los servicios moderaron su avance al 3%, tres décimas menos que el mes anterior. Los bienes industriales no energéticos aumentaron un 1,2%, tres décimas más, mientras que alimentos, alcohol y tabaco mantuvieron una tasa del 1,2%.
Por países, las menores tasas de inflación se registraron en Estonia (1,3%), Malta (1,9%) y Finlandia (2,4%). En el extremo opuesto figuraron Lituania (5,8%), Chipre (5,2%) y Bulgaria (5,1%).
La inflación subyacente, que excluye energía y otros componentes más volátiles, se redujo una décima, hasta el 2,4%, lo que apunta a que la presión de los precios sigue concentrada principalmente en el ámbito energético.
Las últimas previsiones del Banco Central Europeo sitúan la inflación media en el 3% para 2026, el 2,3% en 2027 y el 2% en 2028. Para la inflación subyacente, espera un promedio del 2,5% en 2026 y 2027, y del 2,2% en 2028.
Para el BCE, el repunte del IPC general refuerza los argumentos a favor de una subida de tipos en septiembre. Sin embargo, la moderación de la inflación subyacente mantendrá abierto el debate sobre la necesidad de endurecer aún más la política monetaria.
