Durante su intervención en el Congreso, calificó los hechos como una «invasión» y una «guerra híbrida» contra España, rechazando que se trate de una simple crisis migratoria.
Abascal reprochó al presidente haber tardado más de un mes en dar explicaciones y le acusó de «traición» por no señalar directamente a Marruecos como responsable. También criticó que Sánchez cuestionara la ausencia del Rey Felipe VI en Ceuta mientras, a su juicio, evita cualquier reproche hacia Mohamed VI.
El dirigente de Vox sostuvo que el Gobierno conocía lo que iba a ocurrir y exigió aclarar las conversaciones mantenidas con las autoridades marroquíes durante la crisis. Además, defendió la expulsión de quienes entraron de forma irregular y pidió una respuesta más firme para proteger las fronteras españolas.
En uno de los momentos más duros de su discurso, afirmó que Sánchez se ha convertido en «el portavoz de Marruecos ante los españoles» y llegó a decir que «no le importaría ser el virrey de Mohamed VI» si no logra sus aspiraciones políticas. Finalmente, reclamó impulsar en el Congreso un debate sobre una posible responsabilidad política del presidente por su gestión de la crisis.
