Frente a la tesis de Pedro Sánchez, que niega pruebas concluyentes contra Rabat, Feijóo afirmó que los indicios ya figuraban en informes previos y en documentos policiales remitidos a la Audiencia Nacional. Además, rechazó definir los hechos como una crisis migratoria y los calificó de «invasión».
El dirigente popular criticó la gestión del Ejecutivo y sostuvo que una relación estable con Marruecos no puede basarse en ignorar hechos de esta gravedad. Incluso apuntó a la posibilidad de una «guerra híbrida» y volvió a mencionar el supuesto espionaje al móvil del presidente mediante Pegasus.
Feijóo acusó a Sánchez de actuar con temor hacia Rabat y reclamó una respuesta más firme, incluyendo la convocatoria oficial de la embajadora marroquí y la llamada a consultas del embajador español en Marruecos. También exigió acelerar los retornos de quienes entraron de forma irregular y asumir personalmente la dirección de la crisis.
Por último, aseguró que, si gobierna, España reforzará el control de sus fronteras sin depender de terceros para garantizar su soberanía.
