Según explicó, estas instalaciones se desmontarán una vez concluya el proceso y no tienen como objetivo una permanencia prolongada en la ciudad.
Torres justificó la ubicación elegida al considerar que es necesario trasladar a los migrantes de playas y espacios públicos mientras se tramitan los procedimientos administrativos. También recordó que otras alternativas planteadas inicialmente fueron descartadas por el rechazo vecinal.
El ministro subrayó que el Gobierno mantiene un contacto permanente con el Ejecutivo ceutí y afirmó que el objetivo es evitar que la situación se cronifique y recuperar la normalidad en las próximas semanas.
Respecto a los menores migrantes, avanzó que entre 1.500 y 1.600 ya han sido identificados, aunque la cifra definitiva se dará a conocer próximamente. Asimismo, defendió la colaboración entre administraciones para facilitar su reagrupación familiar y traslado a otras comunidades autónomas.
Sobre la crisis migratoria, Torres insistió en que no existen pruebas concluyentes que vinculen a Marruecos con la entrada masiva de personas en Ceuta y reclamó actuar con rigor y basarse en hechos contrastados. También aseguró que el Gobierno dispone de informes propios sobre los acontecimientos y reiteró su respeto a las investigaciones judiciales en curso.
Finalmente, confirmó que la visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla sigue prevista para las próximas semanas, con la esperanza de que el contexto sea entonces más favorable.
