La medida, impulsada por el Ministerio de Transportes mediante una orden firmada por Óscar Puente, permite ocupar 16.000 metros cuadrados del Muelle de Poniente para la instalación de carpas, servicios sanitarios, áreas de atención social y espacios de seguridad.
La decisión se adopta pese al rechazo de la Autoridad Portuaria de Ceuta, que había votado en contra de la iniciativa al considerar que podría afectar al funcionamiento normal de las instalaciones. También se han mostrado contrarios los vecinos de la zona y la Confederación de Empresarios de Ceuta.
Puertos del Estado reconoció que el proyecto puede incrementar algunos riesgos para la operativa y la protección de infraestructuras críticas, aunque concluyó que concurren razones de interés general suficientes para autorizarlo, siempre que se adopten medidas de seguridad adecuadas.
Tras la aprobación de la orden, ya han comenzado los trabajos de acondicionamiento del espacio, donde el Ejecutivo prevé trasladar a parte de los migrantes que permanecen acampados en distintos puntos de la ciudad.
Las asociaciones vecinales han exigido la paralización inmediata de las obras y cuestionan que el proyecto continúe adelante después del pronunciamiento contrario de la Autoridad Portuaria. Además, recuerdan que la ubicación se encuentra próxima a zonas residenciales, un centro educativo y diversas instalaciones empresariales.
La actuación se enmarca en la gestión de la crisis migratoria que vive Ceuta desde la llegada masiva de personas procedentes de Marruecos durante el pasado verano.

