La medida movilizó 832 MW de potencia durante cerca de dos horas, gestionando 1.632 MWh. Las empresas participantes recibirán alrededor de 185 euros por MWh, además de la retribución habitual por mantener disponible esta capacidad.
La creciente frecuencia de estas activaciones resulta llamativa. Desde mediados de julio, el operador ha recurrido en seis ocasiones al SRAD, un récord desde la puesta en marcha de este mecanismo. Aunque su uso no implica riesgo inminente de apagón, sí refleja una mayor tensión en la gestión de la red.
Según Red Eléctrica, la activación del viernes se debió a una producción eólica inferior a la prevista, incidencias en generación térmica y limitaciones en las interconexiones con Francia, factores que redujeron el margen operativo del sistema.
El episodio vuelve a poner de manifiesto los desafíos de integrar un volumen creciente de energías renovables, donde la previsión y gestión de desviaciones entre la generación prevista y la real resulta cada vez más importante. Fuentes del sector advierten de que estas situaciones podrían repetirse durante el otoño.
