La iniciativa salió adelante gracias al apoyo del PSOE, Sumar y los socios de investidura, mientras que el PP se abstuvo y Vox votó en contra.
La propuesta plantea eliminar los coeficientes reductores que rebajan la pensión de quienes se jubilan antes de la edad legal, tanto de forma voluntaria como involuntaria. Actualmente, estos recortes pueden alcanzar el 26% para quienes adelantan su retiro cuatro años y se aplican de forma permanente.
Podemos defiende que estos trabajadores ya han contribuido durante décadas al sistema y que resulta injusto penalizarles después de haber superado ampliamente el periodo exigido para cobrar el 100% de la pensión.
La toma en consideración no garantiza la aprobación definitiva de la ley. A partir de ahora, los grupos parlamentarios podrán presentar enmiendas y modificar el texto. De hecho, la mayoría de formaciones ha mostrado reservas sobre algunos aspectos de la propuesta.
El PSOE ha respaldado abrir el debate, aunque ha insistido en la necesidad de estudiar medidas compatibles con la sostenibilidad del sistema. El PP considera injustas las penalizaciones actuales, pero cuestiona la eliminación total de los recortes y los posibles efectos retroactivos. Sumar también apoya la reforma, aunque cree que debe diferenciar entre las jubilaciones anticipadas voluntarias y las derivadas de la pérdida del empleo.
Pese a las discrepancias, existe un amplio consenso político sobre la necesidad de revisar la situación de las personas con largas carreras de cotización que ven reducida su pensión al adelantar la jubilación.
