El dato supera las previsiones del mercado y marca el mayor repunte desde marzo. La energía fue el componente con mayor presión sobre los precios, al registrar un incremento del 18,8%, frente al 14,3% de agosto.
Por su parte, los servicios elevaron su tasa hasta el 3,2%, dos décimas más que el mes anterior, mientras que los alimentos, el alcohol y el tabaco aumentaron un 1,4%, tres décimas más. En cambio, los bienes industriales no energéticos moderaron ligeramente su crecimiento hasta el 1,1%.
En cuanto a la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como energía y alimentos, avanzó una décima hasta el 2,5%, en línea con las estimaciones de los analistas.
Las menores tasas de inflación de la eurozona se registraron en Malta (2,4%), Finlandia (2,6%) y Letonia (2,9%). En el extremo contrario figuraron Lituania (6,1%), Bulgaria (5,6%) y Luxemburgo y Chipre, ambos con un 5,2%.
El repunte de los precios llega después de que el Banco Central Europeo (BCE) elevara los tipos de interés en septiembre en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, y revisara al alza sus previsiones de inflación para los próximos años.
La institución prevé ahora una inflación media del 3% en 2026, del 2,5% en 2027 y del 2,1% en 2028, manteniendo sin cambios la estimación para este ejercicio, pero elevando las correspondientes a los dos próximos años.
