Pese al descenso de las transacciones, el mercado mantuvo la presión sobre los precios, con un incremento interanual del 7,7%, hasta alcanzar un valor medio de 2.112 euros por metro cuadrado.
La caída de las operaciones afectó tanto a los pisos como a las viviendas unifamiliares. Las compraventas de pisos descendieron un 12,7%, hasta las 48.415 unidades, aunque su precio medio aumentó un 12,5%, hasta 2.547 euros por metro cuadrado. En el caso de las viviendas unifamiliares, las transacciones retrocedieron un 6,2%, hasta las 16.980 operaciones, mientras que el precio se elevó un 2,3%, situándose en 1.495 euros por metro cuadrado.
Por comunidades autónomas, la actividad se redujo en 16 regiones y solo creció en Extremadura (+0,9%). Los mayores descensos se registraron en País Vasco (-20,2%), La Rioja (-20,1%) y Comunidad Valenciana (-19,1%).
Los precios, por el contrario, subieron en prácticamente todo el territorio. Asturias encabezó los aumentos con un 29,3%, seguida por Murcia (+22,3%), Galicia (+19,8%) y Canarias (+18,8%). Baleares fue la única comunidad donde los precios permanecieron estables.
La financiación hipotecaria también mostró signos de desaceleración. En julio se concedieron 36.685 préstamos hipotecarios para la compra de vivienda, un 4,9% menos que un año antes. Además, el importe medio descendió ligeramente un 0,2%, hasta los 183.644 euros.
El 56,1% de las compraventas se realizaron con financiación hipotecaria, con préstamos que cubrieron de media el 71,6% del valor de adquisición. Por regiones, la concesión de hipotecas cayó en 15 comunidades autónomas y solo aumentó en Extremadura (+3,1%) y Cataluña (+2,9%). Las mayores caídas correspondieron a La Rioja (-26,9%), Asturias (-19,6%) y País Vasco (-12%).
