La cita cobra especial relevancia ante la posibilidad de un adelanto electoral tras la derrota del Gobierno en la votación de los decretos de vivienda.
Desde el nuevo espacio reivindican su papel como impulsor de las principales medidas sociales del Ejecutivo y aseguran estar preparados para cualquier escenario electoral. Además, sostienen que seguirán centrados en las demandas surgidas de las recientes movilizaciones por la vivienda.
No obstante, el proyecto aún tiene tareas pendientes. Entre ellas, ampliar la coalición con otras fuerzas de la izquierda alternativa y resolver las diferencias sobre el método de elección del candidato. Mientras Podemos, con Irene Montero al frente, reclama primarias abiertas, Frente Amplio mantiene reservas sobre esa fórmula.
La incógnita principal sigue siendo el liderazgo. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, era el favorito de buena parte de las formaciones integradas en el espacio, pero ha descartado dar el paso. También han surgido nombres como la ministra Mónica García, aunque sin una candidatura confirmada.
En las últimas semanas ha ganado fuerza la opción de Ada Colau. La exalcaldesa de Barcelona, que inicialmente rechazó volver a la primera línea política, ha dejado abierta la puerta a asumir nuevas responsabilidades si considera que puede ser útil. Su perfil es visto por algunos sectores como el elemento de cohesión que necesita la izquierda, aunque por ahora no existe una candidatura clara ni un liderazgo definido.
