Sin embargo, casi la mitad de los demandantes supera ya los 25 años y uno de cada cinco tiene más de 35.
Madrid y Barcelona continúan concentrando la mayor parte de la demanda, con cerca del 45% de las búsquedas. Por género, las mujeres representan el 54,7% de los interesados en alquilar una habitación, una mayoría que se repite en las principales provincias del país.
Los jóvenes de 18 a 25 años siguen siendo el grupo más numeroso, con el 50,8% de la demanda, seguidos por los inquilinos de entre 26 y 35 años (29,4%). No obstante, el peso de los perfiles de mayor edad refleja que el piso compartido ya no es una opción exclusivamente estudiantil, sino también una solución para personas separadas, desplazadas por trabajo o con ingresos insuficientes para afrontar un alquiler individual.
La comparación con 2021 muestra una gran estabilidad en el perfil de los demandantes, pese al fuerte aumento de los precios. En cinco años, la renta media de una habitación ha pasado de 267,8 a 498,2 euros mensuales, un incremento del 86%.
Por territorios, Granada destaca como la provincia con mayor presencia de jóvenes de entre 18 y 25 años, mientras que Baleares sigue siendo la única donde predominan los inquilinos de 26 a 35 años, un fenómeno vinculado al peso del mercado laboral y a la presión de los alquileres turísticos.
En el extremo opuesto, Vizcaya concentra los perfiles de mayor edad, liderando los segmentos de 36 a 45 años, de 46 a 60 y de mayores de 60.
Desde pisos.com advierten de que la falta de vivienda asequible para personas que viven solas está consolidando el alquiler de habitaciones como una solución permanente y no como una etapa temporal, una tendencia que podría mantenerse si no aumenta la oferta residencial accesible.

