Según las previsiones oficiales, los almacenamientos subterráneos alcanzarán alrededor del 87% de su capacidad el 1 de noviembre, por debajo de los niveles registrados en 2025. Además, el Ejecutivo advierte de que unas reservas más bajas limitan la capacidad de extracción en los meses de mayor demanda.
A comienzos de octubre, las reservas de gas se situaban en el 80,1% de la capacidad disponible, frente al 85% del mismo periodo del año anterior. Esta situación coincide con un fuerte encarecimiento del gas y con la incertidumbre derivada de los conflictos en Oriente Próximo, especialmente por los riesgos para el tránsito energético a través del estrecho de Ormuz.
El informe también subraya que la futura eliminación de las importaciones europeas de gas natural licuado ruso añadirá presión sobre el mercado energético continental.
Aunque no alerta de riesgo de desabastecimiento, el Gobierno señala que la combinación de menores reservas y menor capacidad de extracción reducirá el margen de maniobra del sistema durante los meses más fríos, cuando aumenta el consumo energético.
