El acuerdo, que tendrá como principales referentes a Gabriel Rufián e Irene Montero, llega a pocos días de que expire el plazo para registrar coaliciones de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.
La fórmula pactada prevé que Podemos contribuya a la candidatura de ERC en las cuatro provincias catalanas, mientras que Rufián participará en actos de campaña de los morados en otras comunidades autónomas. Ambas formaciones defienden la alianza como una vía para reforzar el espacio de la izquierda y frenar el avance de la extrema derecha.
El movimiento supone, además, el rechazo definitivo de Rufián a integrarse en el Frente Amplio promovido por Ada Colau. La decisión ha generado malestar entre los Comuns, que veían al portavoz republicano como una pieza clave para fortalecer una candidatura unitaria.
Ante este escenario, Más Madrid ha intentado reactivar el proyecto proponiendo una lista encabezada en Madrid por Emilio Delgado, con la ministra de Sanidad, Mónica García, en los primeros puestos. La formación también se ha mostrado dispuesta a incorporar a Podemos, aunque las condiciones planteadas han sido recibidas con escepticismo por parte del entorno de Irene Montero.
Desde Sumar, su coordinadora, Verónica Martínez Barbero, ha reiterado el apoyo a una candidatura liderada por Ada Colau y Emilio Delgado, manteniendo la puerta abierta a nuevas incorporaciones. Mientras tanto, Izquierda Unida ha apelado a la responsabilidad para evitar divisiones.
A menos de una semana del cierre oficial de alianzas, el pacto entre ERC y Podemos ha reconfigurado el tablero de la izquierda alternativa y complica la construcción del Frente Amplio tal y como estaba concebido.

