El diario Le360, considerado próximo al entorno de Mohamed VI, define el viaje como una visita de «alta tensión diplomática» y recuerda que la última presencia de un monarca español en la ciudad, la de Juan Carlos I en 2007, provocó una crisis entre Madrid y Rabat.
Según este medio, la estancia de los Reyes en Ceuta y Melilla pondrá a prueba las relaciones bilaterales en un momento especialmente delicado, pese a los recientes mensajes de cooperación lanzados desde ambos países.
Frente al silencio oficial marroquí, varios medios locales han reforzado sus habituales reivindicaciones sobre la soberanía de Ceuta. Akhabarona describe el viaje como un «espectáculo real» que, a su juicio, «no cambiará la realidad», al considerar la visita un mero gesto protocolario. El mismo portal califica además de «provocación» la presencia de los Reyes en la ciudad, a la que se refiere como «Sebta ocupada».
Por su parte, Le12 destaca el carácter excepcional del viaje al señalar que Felipe VI será el primer jefe de Estado que pernocte en Ceuta en más de un siglo. Además, sostiene que el desplazamiento tiene una importante lectura política en España.
Otros medios, como Hespress, interpretan el multitudinario recibimiento a los monarcas como una muestra de la voluntad de España de reafirmar su soberanía sobre Ceuta y Melilla. El diario vincula también la visita con la crisis migratoria del pasado verano, que tensó las relaciones entre ambos países.
En la misma línea, H-News considera que el viaje trasciende el plano protocolario y adquiere una dimensión política y diplomática de primer orden. Mientras tanto, la histórica visita de los Reyes ha contado con una acogida masiva en Ceuta, donde miles de ciudadanos han salido a las calles para darles la bienvenida.

