Preguntada en tres ocasiones durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, se limitó a definir lo sucedido como un «hecho puntual» que «se resolvió con la más absoluta normalidad».
Saiz repitió prácticamente el mismo argumento utilizado el día anterior por Pedro Sánchez, quien restó importancia al incidente y destacó la interlocución «fluida y constante» mantenida con Marruecos durante aquellos días de tensión.
La controversia surge porque el Gobierno no informó públicamente de este episodio, revelado ahora por El País, pese a que obligó a la Armada española a movilizarse. Además, Sánchez omitió cualquier referencia al asunto durante su comparecencia monográfica en el Congreso sobre la crisis migratoria de Ceuta, donde prometió reiteradamente actuar con transparencia.
Ante las preguntas de los periodistas sobre los motivos de ese silencio, la portavoz insistió una y otra vez en que se trató de un incidente aislado gestionado con normalidad entre dos países vecinos, sin ofrecer explicaciones adicionales.
Mientras fuentes militares citadas por El País consideran que la incursión fue una vulneración deliberada y reiterada de las aguas territoriales españolas, fuentes gubernamentales sostienen que este tipo de entradas son más habituales de lo que suele percibirse.
En la misma comparecencia, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, informó de que el Gobierno ya ha remitido a Marruecos los primeros 35 expedientes de menores migrantes para facilitar su retorno con las familias, aunque reconoció que todavía no ha recibido respuesta de las autoridades marroquíes.
