La mejora se apoyó en la fortaleza del negocio en Estados Unidos y en el cambio de tendencia observado en el mercado europeo. La producción de acería alcanzó los 1,03 millones de toneladas, un 2% más que en el primer semestre de 2025, mientras que los ingresos se situaron en 2.966 millones de euros, un 3% menos debido al mix de productos.
El EBITDA aumentó un 27%, hasta 271 millones de euros. Destacó especialmente la división de acero inoxidable, cuyo EBITDA ascendió a 154 millones entre abril y junio, frente a los 82 millones del trimestre anterior y los 78 millones del mismo periodo de 2025. La división HPA obtuvo un EBITDA de 22 millones, por encima de los 13 millones del primer trimestre.
Durante el semestre, la compañía generó un flujo de caja operativo de 43 millones de euros, afectado por el aumento del capital circulante derivado de la mayor actividad y del encarecimiento de las materias primas. Además, realizó inversiones por 148 millones, situando la deuda financiera neta en 1.361 millones.
El consejero delegado, Bernardo Velázquez, afirmó que los resultados del segundo trimestre confirman un punto de inflexión y reflejan la capacidad de recuperación de la compañía. De cara al tercer trimestre, Acerinox espera un EBITDA ligeramente superior al del segundo, apoyado en la solidez de Estados Unidos y la progresiva mejora del mercado europeo.
