Los principales accionistas, Florentino Pérez y Criteria, han cubierto íntegramente sus compromisos, elevando sus participaciones hasta el 14,72% y el 10,65%, respectivamente. La operación combina una ampliación de capital —de 679 millones mediante la emisión de 5,43 millones de nuevas acciones— con la cancelación y venta de títulos vinculados a derivados.
En paralelo, Société Générale y CaixaBank han colocado 11,12 millones de acciones ligados a “equity swaps” por 1.390 millones, a 125 euros por acción. ACS prevé recibir alrededor de 1.100 millones de esta parte, aunque el importe final no se ha concretado.
Florentino Pérez ha invertido unos 150 millones, mientras que Criteria ha destinado cerca de 509 millones. Tras la operación, ambos accionistas asumen un compromiso de permanencia (“lock-up”) de 90 días.
Los nuevos recursos se destinarán a acelerar el plan estratégico del grupo, centrado en infraestructuras tecnológicas y digitales en mercados clave como Estados Unidos, Europa y Asia-Pacífico. ACS busca reforzar su presencia en negocios con crecimiento estructural, como centros de datos, semiconductores e inteligencia artificial, además de ampliar su capacidad en ingeniería y construcción modular.
