ACS destaca en EEUU por ser, a través de Turner, el mayor contratista de recintos deportivos del país. El grupo español ha construido estadios para clubes de la liga de soccer (MLS), fútbol americano (NFL), baloncesto (NBA) y también béisbol (MLB). La incursión más reciente de ACS en el mercado de la edificación deportiva está relacionada con el béisbol, al haber sido elegido provisionalmente por los Tampa Bay Rays (Florida) como contratista general del nuevo estadio, con un presupuesto de inversión de 2.300 millones de dólares (1.970 millones de euros).
Los Tampa Bay Rays, que asumen el 55% del coste del proyecto (el resto lo paga el ayuntamiento y el condado de Hillsborough), pretenden que las obras comiencen cuanto antes para disponer de las nuevas instalaciones a partir de 2029. ACS, que ha sumado fuerzas con los grupos Aecom-Hunt y Horus, se ha impuesto en la selección provisional a las ofertas presentadas por las firmas locales Mortenson, Gilbane y HJ Russell. Los promotores han impuesto un modelo de contrato basado en gestión de la construcción con riesgo compartido, en el que la constructora se compromete a un precio máximo garantizado. Al fijar un límite de coste, el contrato traslada el riesgo financiero de los sobrecostes a la empresa constructora.
El estadio, preparado para atender a 31.000 personas, estará ubicado frente al Raymond James Stadium, donde juegan los Tampa Bay Buccaneers (NFL). También se encuentra junto al Steinbrenner Field, campo de entrenamiento de primavera de los New York Yankees, rivales de los Rays. Los Tampa Bay Rays son un equipo profesional de béisbol estadounidense con sede en el área de Tampa Bay. Compiten en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) como parte de la División Este de la Liga Americana. Son uno de los dos clubes de las Grandes Ligas con sede en Florida, junto con los Miami Marlins. El equipo juega ahora sus partidos como local en el Tropicana Field, en St. Petersburg.
Diseñado por la firma de arquitectura de instalaciones deportivas Populous, el edificio proyecta una superficie aproximada de 121.000 metros cuadrados. Además de ser la sede oficial de los Rays, el espacio estará optimizado logísticamente para albergar conciertos, deportes amateurs, espectáculos artísticos y exhibiciones. El estadio ofrecerá experiencias exclusivas. Entre ellas, destaca la incorporación de un tanque acuario con rayas.
La complejidad de la obra radica en sus desafíos de ingeniería. El inicio de las obras requerirá la demolición completa de las estructuras y cimentaciones de cinco edificios del Hillsborough Community College que se encuentran en el emplazamiento previsto. La joya de la corona del diseño es su techo de cúpula de rejilla de acero

