El gestor aeroportuario atribuye esta mejora al denominado «efecto refugio», que ha favorecido a España como destino turístico en un contexto de tensiones geopolíticas, así como al trasvase de viajeros del tren al avión.
La compañía obtuvo un beneficio neto de 1.002 millones de euros hasta junio, frente a los 893 millones del mismo periodo de 2025, mientras que los ingresos crecieron cerca de un 10%, hasta rozar los 3.300 millones de euros.
Entre enero y junio, los aeropuertos españoles de la red de Aena gestionaron 156,2 millones de pasajeros, un 3,7% más que un año antes. No obstante, la empresa advierte de que parte de este crecimiento responde a factores coyunturales, por lo que mantiene la prudencia ante un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la evolución de la demanda aérea.
En paralelo, Aena reforzó su expansión internacional durante el semestre con la incorporación del aeropuerto de Río-Galeão, en Brasil, y la adquisición del 51% del holding que controla el aeropuerto británico de Leeds Bradford y participa en el de Newcastle. Como resultado, la inversión total del grupo ascendió a 916 millones de euros, incluyendo proyectos de ampliación y mejora de infraestructuras.
