En efecto, los bancos centrales celebra sus respectivas reuniones con decisiones clave sobre tipos de interés en Estados Unidos, la eurozona, Reino Unido y Japón.
Europa concentrará buena parte de la atención con la inflación como gran protagonista. Las lecturas preliminares del IPC de abril en las principales economías (España, Alemania, Francia e Italia) permitirán calibrar hasta qué punto el encarecimiento energético derivado del conflicto en Oriente Medio está filtrándose a los precios.
El jueves será el día clave, con la publicación del IPC de la eurozona y, sobre todo, con la decisión de tipos del Banco Central Europeo. El consenso apunta a una pausa en el 2,0%, pero la falta de visibilidad geopolítica introduce incertidumbre en el mensaje que pueda trasladar el organismo. Ese mismo día se conocerán también los datos preliminares de PIB del primer trimestre en las principales economías del bloque, junto a la tasa de paro, lo que permitirá tener una fotografía bastante completa del pulso económico europeo. Antes, el foco estará en referencias como el desempleo en España o las ventas minoristas de la eurozona, que servirán para anticipar tendencias de consumo en un entorno cada vez más exigente.
En Estados Unidos, la Reserva Federal celebrará su reunión de política monetaria con el mercado descontando estabilidad en los tipos, dentro del rango del 3,50%-3,75%. La clave no será tanto la decisión como el tono del mensaje, en un momento en el que la economía empieza a mostrar signos de moderación. El jueves llegará uno de los datos más sensibles de la semana: la primera estimación del PIB del primer trimestre. Tras un crecimiento contenido a finales de 2025, cualquier sorpresa podría alterar las expectativas de aterrizaje económico. A esto se sumará el índice de precios PCE, la referencia favorita de la Fed para medir la inflación, junto a los datos de ingresos y gastos personales, que darán pistas sobre la fortaleza del consumo.
La semana se completará con indicadores adelantados como los PMI o el ISM manufacturero, claves para anticipar el ciclo industrial en EEUU.
En Asia-Pacífico, la mirada se dirigirá a China, donde el PMI compuesto de abril servirá para evaluar la tracción de la segunda mayor economía del mundo. Un dato especialmente relevante en un entorno global que empieza a mostrar señales de desaceleración. Japón, por su parte, combinará referencias macro con decisiones de política monetaria. El Banco de Japón volverá a pronunciarse sobre tipos en un momento en el que el mercado sigue atento a cualquier ajuste tras años de política ultraexpansiva. A ello se unirán datos de empleo, producción industrial y ventas minoristas que completan el diagnóstico económico del país.
El frente empresarial llegará con intensidad máxima. En España, destacarán los resultados de gigantes como Santander, BBVA, Iberdrola, Endesa, Repsol o CaixaBank, en una semana que puede marcar el tono del Ibex 35. En el ámbito internacional, el foco se ampliará con nombres de peso como Microsoft, Meta, Amazon, Apple o Alphabet, en plena batalla por el liderazgo tecnológico. También habrá cifras clave en sectores como el energético (Exxon, Chevron), industrial (Caterpillar) o financiero (Barclays, UBS, Deutsche Bank).
Además, la agenda incluirá dividendos relevantes, como Aena o Santander, y numerosas juntas de accionistas, que podrían aportar mensajes estratégicos adicionales para los inversores.
