Son algunos de los mensajes que lanzó en el discurso que pronunció en una audiencia a los dirigentes populares comunitarios, encuentro que ya tuvieron los papas que le antecedieron.
En el encuentro León XIV pidió a los políticos redescubrir la herencia cristiana sin caer en el confesionalismo, manteniendo la distinción entre la misión profética propia de la Iglesia y la acción política concreta, refleja el portal. El Pontífice también señaló algunas prioridades de la acción política europea, como son la dignidad en el trabajo, la familia ante la crisis demográfica, la migración, la ecología y la inteligencia artificial ante el «cortocircuito» que se está produciendo en la defensa de los derechos humanos, como ya ha advertido en otros discursos.
Los asistentes estuvieron encabezados por el presidente del PPE, Manfred Weber, y la enviada especial de la Unión Europea para la promoción de la libertad religiosa fuera del territorio comunitario, Mairead McGuinness, y también contó con varios representantes españoles, como la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat.
León XIV recordó que la UE se creó tras una gran guerra y, citando a Francisco, apuntó que “la unidad es superior al conflicto” y evita la destrucción. Para Robert Prevost, la política debe perseguir el bien común y mirar al futuro. También abogó por la definición de política que plantea la Doctrina Social de la Iglesia, como «la forma más alta de caridad», si va alineada a ese bien común.
No obstante, el Papa alertó del riesgo de las ideologías, que pueden provocar la deshumanización de las personas, y haciendo un guiño al nombre del partido, «popular», pidió a los políticos que no pierdan el compromiso con el pueblo. León defendió que el pueblo debe ser un actor activo y corresponsable del proceso político en un contexto con dos peligros que van en aumento: el populismo y el elitismo. Uno busca el consenso fácil y otro actúa sin él, recalca la información. Por ello propuso una política auténticamente «popular», basada en el tiempo, el diálogo, la participación y el amor a la verdad.
