En Madrid, el precio de la vivienda ha subido un 15,5% y el coste medio de las operaciones alcanza 1,1 millones de euros. El lujo y la internacionalización se extienden hacia la Costa Blanca, mientras que el norte de España destaca por su estabilidad.
El informe de Engel & Völkers prevé para 2026 un crecimiento moderado en las principales ciudades y una consolidación en mercados menos dinámicos. El lujo inmobiliario se redefine por criterios como eficiencia, privacidad y calidad de vida, y la sostenibilidad se vuelve clave para la toma de decisiones de compra. La falta de oferta mantiene la tensión de los precios, especialmente en mercados maduros y segmentados.
Madrid se consolida como motor económico y residencial, con una demanda diversa y precios récord en barrios como Salamanca, Chamartín y Chamberí. Más del 40% de las operaciones en zonas prime se realizan sin financiación, reflejando un perfil comprador más solvente. Este fenómeno también se observa en ciudades como San Sebastián, Valencia y municipios premium de la Costa Blanca.
La Costa del Sol y Marbella refuerzan su atractivo internacional, mientras los archipiélagos y el norte de España destacan por su madurez y calidad de vida. España se posiciona como destino internacional competitivo y diversificado, con mercados locales muy variados según territorio y tipo de vivienda.
