Así lo ha avisado en la presentación del nuevo informe en el que valora el Informe de Progreso Anual -remitido por el Gobierno a la Comisión Europea el 30 de abril- del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo 2025-2028 (PFEMP), que sustituye en el nuevo marco europeo de gobernanza fiscal a la Actualización del Programa de Estabilidad. Asimismo, ha rebajado una décima su estimación del crecimiento del PIB en 2026, al 2,2%, y ha reprochado al Gobierno que no haya tenido en cuenta el impacto de la guerra para actualizar sus previsiones.
• La AIReF evalúa el Informe de Progreso Anual, el documento en el que los países dan cuenta del grado de cumplimiento de los compromisos del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo, el principal documento de planificación nacional tras la reforma europea
• Considera que el informe cumple formalmente con los requisitos europeos, pero carece de ambición como instrumento de orientación de medio plazo
• La AIReF prevé que el gasto primario neto de medidas de ingresos crezca un 5% anual entre 2025 y 2028, frente al 3,4% comprometido en el Plan Fiscal
• Estima que, incluso aplicando la cláusula de escape por gasto en defensa, serían necesarias medidas adicionales del 0,6% del PIB en 2027 y del 0,3% en 2028 para mantener la cuenta de control dentro de los límites y cumplir los compromisos
• Aprecia riesgo de incumplimiento de la regla de gasto nacional en la Administración Central y en casi todas las comunidades autónomas en 2026, 2027 y 2028
• La AIReF rebaja al 2,2% el crecimiento previsto para 2026 y mejora sus previsiones a medio plazo por los mayores flujos migratorios. Estima que el PIB se irá desacelerando hasta el 1,7% en 2030
• Prevé un déficit público del 2,6% del PIB en 2026, que se moderará en 2027 y volverá a iniciar una senda ascendente en 2028 por el envejecimiento y el gasto en intereses hasta alcanzar el 2,4% del PIB en 2030
• La deuda pública continuaría reduciéndose hasta situarse en torno al 95% del PIB en 2030, aunque retomaría una senda creciente a partir de mediados de la próxima década por el envejecimiento
En su análisis, la AIReF advierte de una falta de ambición y de coherencia interna en el escenario macroeconómico presentado. El Gobierno mantiene sin cambios las variables reales y solo actualiza parcialmente algunos componentes nominales, una decisión que, a juicio de la institución fiscal, limita la capacidad para anticipar riesgos de desviación respecto a los compromisos asumidos. Esta debilidad resulta especialmente relevante en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la crisis energética y el aumento del proteccionismo comercial. Además, aunque el informe incorpora medidas fiscales relacionadas con la guerra en Irán, no traslada su impacto a las principales variables macroeconómicas.
En el plano macroeconómico, la AIReF ha revisado ligeramente a la baja su previsión de crecimiento del PIB real para 2026, que sitúa en el 2,2%. La cifra coincide con la del Gobierno, aunque surgen discrepancias relevantes en el crecimiento del PIB nominal: el Ejecutivo prevé un 5,3%, frente al 4,8% estimado por la autoridad fiscal. Esta diferencia tiene efectos directos sobre las ratios de déficit y deuda, al influir en el denominado “efecto denominador”. A medio plazo, la AIReF mejora sus previsiones de crecimiento para 2027 y 2028 gracias al empuje de los flujos migratorios, aunque anticipa una desaceleración hasta el 1,7% en 2030 y alerta de riesgos a la baja vinculados a los conflictos bélicos en curso.
En cuanto al cumplimiento de la senda de gasto europea, la AIReF prevé que el gasto primario neto crezca a un ritmo medio del 5% anual entre 2025 y 2028, muy por encima del 3,4% comprometido en el Plan Fiscal a medio plazo. Sin adoptar nuevas medidas, las desviaciones se acumularían desde 2026 y la cuenta de control superaría los límites establecidos. La activación de la cláusula de escape nacional para el gasto en defensa suaviza parcialmente estas tensiones, pero no las elimina, por lo que la AIReF estima necesarias medidas adicionales equivalentes al 0,6% del PIB en 2027 y al 0,3% en 2028.
En el ámbito fiscal, el organismo prevé que el déficit público repunte hasta el 2,6% del PIB en 2026 por el efecto de medidas temporales, se modere en 2027 y vuelva a aumentar gradualmente a partir de 2028 como consecuencia del envejecimiento de la población, el mayor gasto en defensa y el aumento de los intereses. De aplicarse los ajustes necesarios para cumplir los límites fiscales, el déficit podría reducirse hasta el 1,4% del PIB en 2030. La mayor parte del desequilibrio se concentraría en la Administración Central, mientras que la Seguridad Social se mantendría cerca del equilibrio y las corporaciones locales registrarían superávit.
En el marco fiscal nacional, la ausencia de objetivos de estabilidad y deuda aprobados deja a la regla de gasto como único instrumento operativo. La AIReF detecta riesgo de incumplimiento de esta regla tanto en la Administración Central como en la mayoría de las comunidades autónomas entre 2026 y 2028, lo que obligaría a adoptar medidas ya desde 2026. Aunque el marco europeo ofrece mayor margen temporal y no distribuye responsabilidades por subsectores, el organismo subraya la necesidad de actuar con antelación para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Respecto a la deuda, la AIReF prevé una reducción gradual hasta situarla en torno al 95% del PIB en 2030, apoyada en el crecimiento económico y la generación de superávits primarios. No obstante, advierte de que, a largo plazo, el aumento del gasto asociado al envejecimiento podría revertir esta tendencia y devolver la deuda a una senda creciente a partir de la próxima década
Por último, la AIReF insta al Ministerio de Hacienda a definir una estrategia fiscal de medio plazo realista y creíble, aprobar los objetivos de estabilidad y deuda antes del inicio del ciclo presupuestario de 2027 y reforzar el contenido del Informe de Progreso Anual con un escenario fiscal completo que permita anticipar riesgos y mejorar la transparencia.
