El descenso interanual fue menos acusado que en el primer trimestre, cuando alcanzó el 21%, aunque las incidencias en la red siguieron lastrando la actividad. La línea Madrid-Málaga/Granada, reabierta el 30 de abril en vía única, perdió un 30% de las plazas ofertadas y cerca de medio millón de viajeros. En el corredor Madrid-Barcelona, las restricciones de velocidad redujeron la demanda un 13%, con más de medio millón de pasajeros menos.
El precio medio sin IVA se situó en 56 euros para el trayecto Madrid-Barcelona, 44 euros para Madrid-Sevilla, 40 euros para Madrid-Málaga, 32 euros para Madrid-Alicante y 31 euros para Madrid-Valencia.
Frente a 2019, los corredores Madrid-Barcelona, Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga/Granada transportaron alrededor de un 50% más de viajeros, aunque con ingresos medios un 20% inferiores. En Madrid-Valencia y Madrid-Alicante, el número de pasajeros se duplicó con creces, mientras los ingresos siguieron cerca de un 30% por debajo de los niveles previos a la liberalización.
En el resto de servicios ferroviarios, los viajeros descendieron un 6% en Larga Distancia Convencional, un 3% en Media Distancia de Alta Velocidad, un 4% en Cercanías y un 27% en Media Distancia Convencional. Por su parte, el transporte de mercancías aumentó un 4% en toneladas netas, aunque cayó un 1% en toneladas-kilómetro.
