La principal novedad será la reducción del tipo general del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) del 7% al 6,75% en la compra de viviendas de segunda mano.
Además, el Gobierno andaluz elevará de 150.000 a 200.000 euros el precio máximo del inmueble para acceder a los tipos reducido y superreducido. En el caso de jóvenes menores de 35 años, víctimas de violencia de género o terrorismo y residentes en municipios en riesgo de despoblación, se mantendrá el tipo del 3,5% para viviendas de hasta 200.000 euros. Para familias numerosas y personas con discapacidad, el límite se elevará a 300.000 euros.
La rebaja del ITP forma parte del compromiso de reducir progresivamente este impuesto durante la legislatura hasta situarlo en el 6%. Según los cálculos de la Junta, la medida beneficiará a unas 138.000 personas, mientras que la ampliación de los límites de precio alcanzará a varios miles de compradores adicionales.
La consejera de Economía, Carolina España, defendió que el objetivo es facilitar el acceso a la vivienda y avanzó que el Presupuesto de 2027 incorporará nuevas iniciativas en este ámbito, convertido en una de las prioridades del Ejecutivo andaluz.
