Según la patronal, las metas fijadas para 2030 podrían retrasarse hasta 2075. Durante la presentación de la actualización de la Hoja de Ruta del Vehículo Industrial y Autobús 2030, Anfac destacó que los camiones eléctricos apenas representan el 0,5% de las matriculaciones de más de 16 toneladas, muy lejos del 25% exigido por la normativa europea.
La organización recordó que el transporte por carretera aporta el 4,8% del PIB, genera cerca de 600.000 empleos y mueve más del 90% de las mercancías pesadas del país, por lo que considera esencial preservar su competitividad durante la transición energética.
Entre los principales obstáculos, Anfac señaló el envejecimiento del parque, con una media de 15 años y nueve de cada diez camiones propulsados por diésel. Además, denunció que el sector lleva más de dos años sin ayudas para la compra de vehículos de cero emisiones.
La falta de infraestructura es otro de los problemas. Aunque existen más de 1.500 puntos públicos de recarga de alta potencia, solo 24 están adaptados específicamente para camiones y autobuses.
Para acelerar la transformación del sector, la patronal reclama incentivos estables a la compra, programas de renovación de flotas, más puntos de recarga y una regulación que combine los objetivos medioambientales con la viabilidad económica de las empresas de transporte.
