La Comisión Europea ha aprobado este lunes el esquema de ayudas de 1.500 millones de euros de España para dar apoyo a los agricultores que se vieron afectados por las condiciones meteorológicas adversas entre noviembre del año pasado y febrero de este año.
El Gobierno español quiere compensar a los agricultores por los daños que causaron las inundaciones que tuvieron lugar en un área de 100.000 kilómetros cuadrados entre Andalucia y Extremadura, en una superficie que abarca el 20% del territorio español. Las inundaciones han dañado cultivos, materiales y medios de producción y han tenido altos costes operacionales.
Estas ayudas tratar de preservar la producción agrícola y dar a los beneficiarios el apoyo económico para restaurar la capacidad de producción en las granjas afectadas. La financiación, disponible hasta cierre de año, se concederá en forma de ayudas directas que cubrirán la totalidad de los costes, incluyendo los beneficios agrícolas perdidos por la destrucción parcial o total de los bienes productivos.
Para aprobar este plan de ayudas, la Comisión Europea ha indicado que las autoridades españolas han reconocido lo sucedido como desastre natural y demostraron una causa directa entre las inundaciones y el daño de los agricultores. Un punto que ha servido a Bruselas para dar su visto bueno.
Las ayudas se conceden bajo el paraguas de ayudas de Estado, que permite a los países conceder ayudas para hacer frente a los daños causados por desastres naturales en el sector agrícola. La Comisión Europea ha evaluado la compatibilidad de las ayudas en el sector.
La vicepresidenta comunitaria, Ribera, ha indicado que «la creciente frecuencia de las catástrofes naturales, como las inundaciones, supone una amenaza significativa para la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Por lo tanto, las medidas compensatorias son fundamentales para proteger el sector agrícola y garantizar su sostenibilidad a largo plazo».

