El evento anual del diario reúne a los líderes económicos, empresariales y políticos para analizar la compleja situación global marcada por la inestabilidad política y económica, consecuencia de la guerra en Oriente Próximo y su impacto en el suministro energético y el precio del petróleo.
Durante su intervención, Ayuso ha rechazado las injerencias gubernamentales en el tejido productivo: “Estamos en contra de inmiscuirnos en los consejos de administración de las empresas y sus decisiones”, ha señalado, para después defender el capital y la propiedad privada como “la mejor manera de recaudar más y mejor para poder sufragar unos servicios públicos”.
Para la presidenta madrileña, el intervencionismo entraña riesgos para la competitividad de las compañías y los salarios de los trabajadores, además de acabar con “lo más importante que se puede tener en el mundo empresarial: las ganas”. “Se acaban y, con ellas todo lo demás”, ha advertido. En este sentido, Ayuso ha denunciado el trato que, a su juicio, reciben muchas empresas y autónomos por parte de la Administración central y de la Agencia Tributaria, que, en su opinión, se muestra como “una fábrica” de expulsión de inversiones y de confianza.
La presidenta madrileña ha destacado que la Comunidad se ha consolidado como la segunda región de la Unión Europea en empleo de alta tecnología, superando la barrera de los 300.000 profesionales de muy alta cualificación, y ha puesto en valor los esfuerzos de su Gobierno para encabezar el despliegue de infraestructuras para centros de datos o para atraer a aquellas corporaciones que dan soporte al desarrollo de la IA, junto al lanzamiento de la primera Estrategia de Ecosistema de Drones.
