La entidad prevé un aumento del 11,5% este año y del 5,5% en 2027. Aunque la desaceleración será significativa, el encarecimiento de la vivienda seguirá creciendo muy por encima de la inflación.
Según los economistas del banco, la principal causa continúa siendo el desequilibrio entre oferta y demanda. La creación de nuevos hogares sigue superando con creces la entrada de viviendas al mercado. Además, BBVA ha rebajado sus previsiones de construcción y ahora espera que se levanten entre 130.000 y 140.000 viviendas anuales en 2026 y 2027, frente a las 140.000-160.000 estimadas anteriormente.
No obstante, el banco observa señales de moderación en el mercado. El fuerte aumento de los precios, muy por encima de los salarios, está reduciendo la capacidad de compra, especialmente entre los jóvenes. A ello se suma el impacto de los tipos de interés más elevados, que encarecen las hipotecas y enfrían la demanda.
Para BBVA, la combinación de menor accesibilidad, financiación más cara y una ralentización de las compraventas explica la previsión de un crecimiento más contenido de los precios a partir de 2027.
