El análisis presentado en este informe muestra que en los últimos años la calidad climática de las carteras de inversión del Banco de España ha continuado mejorando de forma gradual. Como indican, la participación de los bonos verdes en las carteras propias, tanto en euros como en divisas, ha seguido aumentando desde 2019. Esta evolución responde a la estrategia de inversión temática adoptada por el Banco de España.
Como explican, la inversión en bonos verdes se traduce en la financiación, entre otros, de proyectos de energía renovable y de eficiencia energética, lo que se puede considerar como una contribución a la reducción de emisiones de GEI medidas en toneladas de CO2 equivalente evitadas.
En cuanto a los objetivos, el documento del Banco de España asegura que el organismo está comprometido con la descarbonización de sus carteras de inversión, tanto en euros como en divisas, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. Este proceso se alinea con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París y con los compromisos de neutralidad climática recogidos en la Legislación Europea sobre el Clima, que fija como meta para la economía y la sociedad europeas alcanzar la neutralidad climática en dicho año.
Para los próximos ejercicios, se espera que las inversiones en bonos soberanos reduzcan progresivamente sus emisiones, en línea con las medidas que adopten los Gobiernos para cumplir sus compromisos de reducción de emisiones en el marco del Acuerdo de París y de la legislación climática europea.
