Según informaron ambas compañías este domingo, Berkshire pagará 72,50 dólares en efectivo por cada acción de Taylor Morrison, lo que supone valorar el capital de la compañía en unos 6.800 millones de dólares y representa una prima del 24% respecto al precio de cierre del pasado viernes, situado en 58,50 dólares por acción.
La operación está sujeta a la aprobación de los accionistas de Taylor Morrison y a las autorizaciones regulatorias pertinentes, y se espera que quede completada durante la segunda mitad de 2026. Una vez cerrada la transacción, la compañía dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York y pasará a ser una empresa privada.
Taylor Morrison tiene su sede en Scottsdale (Arizona) y está considerada una de las principales promotoras y constructoras residenciales de Estados Unidos. La compañía cuenta con más de 350 promociones repartidas en 21 mercados de 12 estados y opera en distintos segmentos, desde viviendas para compradores primerizos hasta desarrollos de alto nivel y comunidades de alquiler.
Tras completarse la operación, Taylor Morrison seguirá siendo gestionada por su actual equipo directivo, incluida su consejera delegada, Sheryl Palmer.

