Este lunes declararán el ex número dos de la Policía, Eugenio Pino, y, previsiblemente, el excomisario José Manuel Villarejo.
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Las declaraciones de los acusados no se retomarán hasta el próximo 9 de junio, ya que los retrasos en el calendario previsto han llevado a la Audiencia Nacional a fijar nuevas sesiones. Asimismo, de contar con el tiempo necesario, este lunes también podría declarar el inspector Andrés Gómez Gordo, que trabajó como asesor de María Dolores de Cospedal en el Gobierno de Castilla-La Mancha. A Gómez se le atribuye el haber ‘controlado’ a Sergio Ríos, confidente de la trama y conductor de Bárcenas.
La Fiscalía solicita 15 años de cárcel para Pino y 19 para Villarejo
En el caso de Eugenio Pino, el DAO de la Policía Nacional entre 2012 y 2016, la Fiscalía ha pedido para él 15 años de cárcel y 33 de inhabilitación. El fiscal considera que, desde la cúpula de Interior, ideó una operación policial ilícita para espiar al extesorero y sustraer información que pudiera ser incriminatoria para el PP en Gürtel. Por su parte, la defensa de Pino sostiene que la operación Kitchen atendió al «lícito, pertinente y necesario interés policial» en investigar presuntos delitos de Bárcenas. Asimismo, negó haber ordenado que se le robasen documentos al extesorero del Partido Popular.
En cuanto a Villarejo, la Fiscalía solicita 19 años de cárcel. El excomisario ha defendido que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y la secretaria general del PP María Dolores de Cospedal estaban al tanto de Kitchen. En la causa figuran grabaciones, escuchadas en las últimas semanas por el tribunal, en las que Villarejo hablaba del «cocinero», el nombre con el que se referían al chófer, se refería a favores que había hecho en el caso Gürtel o sostenía que podía buscarle «una avería» a El Asturiano, como llamaba a Rajoy, a quien también apodaba ‘El Barbas’. También hay varias grabaciones en las que Villarejo habla con María Dolores de Cospedal, quien le instó a parar «lo de la libretita» de Bárcenas, en alusión a las anotaciones de la caja B, o a quien informó sobre los informes del inspector de la UDEF encargado de Gürtel, Manuel Morocho, que en el juicio denunció presiones de sus mandos.
